El Dominó y su historia.
El Dominó.
El objetivo del juego es alcanzar una puntuación fijada previamente por los participantes que se logra sumando el valor de las fichas de los adversarios que no han podido colocar. Juega con 28 fichas, rectangulares y planas, divididas en dos mitades cada una de las cuales lleva una combinación de puntos, desde el cero hasta el 6, en todas las combinaciones posibles.
Después de estas breves clases de dominó, falta una final la del argot propio de los asiduos a este juego. Más que nada para que no nos sorprendan si escuchamos a nuestro compañero de llamarnos “dobles” o “blancas”a las que tienen algún cuadrado sin puntos, o “pitos” a las que tienen algún 1.
Pensamiento: las grandes ciudades son el medio ideal para la renovación social y el progreso.
Aunque la vida campestre posee un atractivo tan seductor que nos lleva a idealizar la, es realmente en las ciudades donde se libera la imaginación y se forja el destino de la humanidad. Sus libertades, su Tolerancia coma su diversidad y su ritmo acelerado agudizan la intuición estimula forman novedades de convivir y nutren la originalidad.
Además, al no sentirnos coaccionados por normas sociales inflexibles, expresamos más libremente las convicciones, el inconformismo y la creatividad.
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